HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

La palabra penetra tu cuaderno derruido en un cuerpo moribundo chupándote las palomas de la guerra donde tu piano cojea por el do, y yo compro flores del delirio, en los rasguños de tu pared bombeada donde llora escayola y yeso... tu participio, cuando la madre te seca el vaso y rechistas entre toneles y ladridos.. y el vino drena, el grito. La manzana se muerde de hoguera, la semilla está debajo de cien muertos, regresarla, es caer suicida hacia la oscuridad.. moverse hasta que las rocas hagan polvo el espejo y deslices la música de la momia entre benceno y etanol. Abrir la caja de música, es también pegarse un tiro en la frente.

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