HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Me he bañado... me sentí tan bien dentro de la bañera.... por un instante sentí toda la casa habitada y recordé esas canciones de fantasmas tristes moviendo las peonzas, de botes de pintura tiñendo los espejos, de trigo mágico entre huesos removiendo la tierra del olvido. Y me di cuenta que sea lo que sea mi locura, es lo único que tengo para poder amar... que lo otro ya está del todo muerto. Sentí que habitaban a mi lado espíritus de tiza y cajas de cera.... en radiografías de río sobre ese vino del delirio a la medianoche de tus zozobras enviándome a contrareembolso tangos taciturnos. Sea lo que sea, que es bastante parecido a la nada... eso que me queda, al lado del abismo y de la mar, es lo único que tengo. Es lo único que he tenido. Sentí que el agua era un vientre que me mecía y escribía relojes de arena donde los cangrejos bailan. Me di cuenta... que esa música que siento cuando estoy sola y juego con mis soledades, muere entre otras personas. Me sentí completamente vulnerable de mis instrumentos. Desde que era niña, he sido efervescente frágil. Y alejarme de mi soledad, era meterme en una carniceria. Por algún motivo, siempre que salí, volví llena de sangre y de frío, a lavarme otra vez en mi isla.. contra todo lo que vi fuera de ella. Todos necesitamos el amor y el jazz. Yo lo tomaré de las nubes. Las personas no me son de fiar. Yo no me soy de fiar entre ellas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario