HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Necesito mi poesía. Estos días no ha estado. Ha cambiado mi forma de percibir la realidad. Y todavía el poema no lo ha interiorizado.  El poema necesita el rito del baile... para tragar el fuego.. y expulsar su letanía y su enamoramiento. He estado jodidamente específica, narrativa. Anoche pensé que debo escribir en un cuaderno mis experiencias con el allá... y no en mi blog. Acá, meter la poesía.  Lo que pasa que a veces siento el blog como un diario intimo... y estoy muy acostumbrada a escribir desde él directamente. Pero creo que es importante que proteja cierta intimidad. Y que la ordene, en la escritura a mano.  Que la explaye. Que la sincere de tuétano. Y así forzar a hacer una distinción, entre mis aprendices de bruja, y lo que es musical.  De algún modo son lo mismo. Acabarán fusionándose. Pero hay cosas que es mejor no contar. Sino a la apertura de la noche. 
Anoche pasé algo de frío. Tardé mucho en entrar en calor. No busqué lo extraordinario. Busqué en mis errores. Busqué en mis pantanos helados de juncos doblados como tu beso de ginebra en las sepulturas. Pensé que tal vez mi vida había cambiado para siempre. Y pensé en el camino chamánico, en su naturaleza y en la importancia de la integridad. Durante un segundo me vino la idea de que eso me separaría de la poesía.. y que tal vez acabaría dejando de escribir, y algo en mi pensamiento me tentó, me enfrentó los dos caminos.... como si me preguntara que sí sería tan fiel al camino del espíritu como para dejar de escribir, y dije que jamás dejaría la poesía, que los dos caminos se fundirían.  La escritura es chamanismo. La escritura ha sido mi aliada, mi viaje, mi viaje más verdadero por mis escombros y por mis amnesias hollinadas en los picos de los cuervos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario