HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

No puedo explicar con palabras el lugar al que voy con el djembe. Ahora he experimentado un profundo silencio, se detiene mi pensamiento, se detiene mi búsqueda, mi ansia, desaparece mi yo, y cuando aparece la intromisión del residuo del pensamiento, los golpes del tambor la expulsan. Durante un rato he escuchado las ondas vibratorias muy poderosamente.. eran muy graves e hipnóticas....las oía mucho más que el sonido del tambor, un rugido que me envolvió de forma mágica. Sentí que flotaba por el universo. Y he experimentado de forma espontánea maneras de tocarlo, extendiendo muy alto mi mano derecha y manteniendo el pulso más rapido con la izquierda y con la derecha otra resonancia. En algunos instantes llegué a melodías más complejas.. pero no pensaba para nada en la música... sino en mi espíritu. Durante un segundo me vi en una selva. Y luego volaba. Me rodeaba la luz. Y luego estaba en el fondo de la tierra e hice una melodía al amor, me sentía muy pequeña, como un duende en el submundo. Luego quise volver... tengo que ir entrando poco a poco, para asimilar. Y para salir hice una música. Que me retuvo un largo rato... una parte de mi no quería irse. Luego abrí los ojos. Y la atmósfera era muy diferente. Pensé que había traido algo de aquella a ésta.

1 comentario:

  1. ^_^ Siempre fascinante el mundo del djembé, la capacidad de expresión y el éxtasis que se puede alcanzar con un instrumento musical es la puta hostia!!!

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