HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Soy consciente de que estoy supurando la pared. Es necesaria esa cólera. Hay que morir y nacer y matar y entregarse, muchas veces, antes de que vuelva el lobo blanco.
Soy mi metralla, chivo expiatorio, sacramento, ceniza y llama entre las piernas, sobre la alquimia de los muertos y de los mares. 
Me estoy muriendo.  Quiero "llegar al centro ésta misma noche". Hoy quiero emborracharme... de mis viejos refugios y espadas.... ¿de qué sirve si no te hace reír? ¿de qué si no puedes bailar?
Acá muy cerca... los muertos cocinan misas negras con los mendrugos que tiramos en el andén. El cuerpo llora miles de kilómetros alrededor del sol y en algún lugar nace una mantis que ha hecho raíz en lo que tú no comprendes y bebe tus ojos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario