HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Tal vez las metáforas.. siempre me mantuvieron conectada con aquél umbral de nitroglicerina y polvo. Durante mis últimos años... mi alma de la tierra.. era un exabrupto entre un ataúd y un canto de rinocerontes. Estaba llena de teatros y de suicidios... tan lejos del amor, de la realidad común, de la unidad de mis criaturas cuando el horizonte escupe los violines. Estaba matando un lugar asible para beber lluvia... todo se delegaba sobre un poema. Y ese circo, era lo más cercano a la cordura.  Ahora algo ha girado 180º y nos agarramos de las pulgas para tocar la mesa y comer el pan... fruncir un beso del océano, creer que somos posibles.

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