HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Tengo la sensación de que algo en mí, sólo se despertará cuando me entregue a su mal y sea su cuchillo. Hay algo en mí oscuro. Algo... violento. Y sé que ese es parte de mi barco. He de liberar ese animal, he de emanciparlo en la luna bruja. Forma parte de mi energía. Si lo tengo como un franquestein llorando en mis rodillas, esperando mi leche negra, me enveneno de su tristeza. Yo no soy clara, no soy femenina, no soy madre, no soy hija, no soy la mujer de nadie.  Ese animal alguna vez estuvo ebriamente vivo, brotó como una tempestad y me llevó a esa mandíbula de hueso clavado en el aire. 
Creo que he sido jodidamente cristiana en estos días. He evitado esa rabia. La he contenido. La he querido transformar en peyote. Pero he reprimido algo, he castrado algo. Ese algo me espera. Sin ese algo no podré continuar.

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