HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Tengo que salir ahora a comprar el pienso para el perro... No sé si me alcanzará con lo que tengo... pero lo bueno de los pueblos... es que la gente fía, es bonita esa palabra, en la urbe ya no queda. Hoy estoy algo atormentada de una ameba paranoica... dentro del trigo, haciéndome llorar con criaturas de papel y de benceno. Como si tuviera atada a mi obligo a la penumbra. Aunque no es del todo claustrofóbico... porque veo los chopos y sonrío. La montaña protege los secretos. No se pueden oir sino se ama y se quiere bailar. Esto siempre ha sido así. Sólo la vida en su fiesta, muestra a los duendes. Abajo, en el fondo de los papeles torturados por poemas secuestrados de la muerte, se camina, como una bala perdida en busca de las víctimas del suelo. Duele caminar. No es fácil. Hay que apretar el gatillo frente al espejo muchas veces. Recoger los escombros, siendo naufragio.. e irse al vacío a tatuar rostros de fuego que nos quieren quemar hasta matarnos.  Pero la mar nunca ha dejado de sonreir. Tengo la sensación de que llevo andando siglos detrás del fantasma de un ñú. Pero no me puedo cansar. Por aquí anda rondando lo Imposible. Todo lo que me hace daño, es parte de su planta mágica. Cuando venga la muerte.. yo quiero entrar volando, no con mis manos apretadas ni de rodillas en un rezo.. ni tocando la misericordia, ni temiendo, ni diciendo adiós. Yo quiero entrar como un meteorito loco y desbocado, con armónicas de peyote en colmillos de gorila. Mi abuelita se murió aullando y piando.  Andaba como un pájaro.. mecida por las nubes y por las algas. Lo último que la dije fue "tienes que tener muy bonitos sueños ésta noche" Y ella me sonrió y me apretó la mano. Y salimos al pasillo, y mi madre se despedía de mí y de mi abuelo y de mi hermano.... y en ese momento la abuela aulló... yo la agarré la mano.... mientras se iba. Fue un aullido que no era de espanto.. era algo extraño, como una bandada de pájaros rompiendo un pentagrama de infinito. Pensé que tal vez, al sentir los secretos del éter y su magia incognoscible... Se retuercen muy dentro las alas... y se aulla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario