HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Uno de los recuerdos que me causaban miedo en la niñez, era ver a la mujer de mi tio, en esas reuniones familiares, cortar patatas y verduras, con sus uñas largas y el cuchillo. Sentía que sangraban esos frutos, sentía como si estuviera cortando la yugular a un cordero.  Yo me quedaba silenciosa, asomando media cabeza encima de la mesa.. y sentía que aquella era la comida del vudú y de los muertos.

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