HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Vengo de comprar.. los alimentos básicos para subsistir el mayor tiempo posible, de la forma más natural que pueda. Lo único que gasté a más.. fue unas cervezas. En la ciudad bebo más alcohol...me quema más la oscuridad entre las uñas y el olvido... las pianolas del río de tormenta, la soledad.. y me habituo más fácil al trago... Aquí me duran más las cervezas. El viento abraza, los árboles arquean esas palabras imposibles.
Por alguna razón que aún no comprendo... las personas con las que me cruzo son más amables conmigo... tal vez es algo del olor del espíritu, que en esa otra onda de la conciencia que se mantiene silenciada para el pensamiento.. genera la atracción o el rechazo. A veces he generado silenciosamente la oscuridad y la distancia... que se retroalimentaba a sí misma en mi pecho haciéndome misántropa en ocasiones. Ahora hay otro perfume.

La lluvia se mueve en estelas.. y hay un vapor de niebla.. removiendo los cantos de los zorros.... Voy a salir un trance con el perro.. aunque al verlo cojear me desasosiego un poco... él sigue yendo a la avalancha y corriendo y saltando como si nada, pero yo temo que mucho monte y saltos, le impida sanar primero.

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