HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Ahora ésta hora medio detenida. Con la espina de tu cristal removiendo latitudes derretidas en el lazo de la voz y la letra de lija en la roca que te frota el olvido hacia las brasas que aquellos años avivaron donde no volverías. Ahora la escritura es un efecto secundario de esa zarpa en la escayola. Un espejismo de tu traje de baile y madera, bajando por el andamio con esa gota de sangre solapando en mi cuaderno la profundidad del vacío. Voy a tocar un rato el tambor.. necesito volver a entrar en el Ritmo. Vaciar mi pensamiento, el escudo de mi suelo atándome a los sótanos de la letra.  Necesito volver a interpretar desde el beso de la nada.

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