HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Creo que en el sueño, mi abuela Elvira, me llevaba por un pasillo en el que había muchas ventanas y se detuvo para que yo mirara por una de ellas. Quise mucho a la abuela Elvira. Ella murió hace 15 años. Era un mujer de mundo que viajó mucho y nunca se creyó los cuentos del sistema, ni de la iglesia, ni los cuentos de los demás. La abuela cuando se reía se reía a carcajadas y a veces se meaba las bragas al reirse. De jóven montaba a caballo sin montura y no le tenía miedo a casi nada, alguna vez la abuela y el abuelo se ganaron la vida con el extraperlo... y cruzaban con carros a caballos bosques en la noche, a veces me contaban la historia de aquella noche tan fría, donde una manada de lobos bajó y los caballos no querían seguir. Adoraba a los niños y a los perros. Tenía el pelo muy largo y completamente blanco y sus manos eran las manos más bellas que yo vi. Alguna vez... me escapa a su casa y me quedaba a su lado, para no saber nada más del resto del mundo.. Cuando la abuela me acariciaba no existía ningún dolor en la tierra. Alguna vez fue la persona que más quise. Cuando ella murió me quedé algo tocada unos cuantos años.

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