HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Debo llevarme a la sencillez y a la desnudez de la naturaleza. Al racionalismo del poema y los tratos con la duda. A la humildad y al canto de los lobos... protegiendo las palabras del éter. A la artesanía sobre el espacio. Y a la satisfación interior, a través de la vagabundia y todo lo que no se detiene ni es de nadie. Ayer comprendí... que los aullidos de sed, insatisfacción y desolación, nacen todos del mismo lugar, de una desconexión con el Gran Espíritu, con el humor del dadá, con la mar. Nacen de un cuchillo que me clavo a mí misma y al cielo en nombre de la ausencia y de éste modo multiplico y perpetro la ausencia, negándome la ventana del infinito.

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