HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Dentro de un tiento....  voy a ir al campo con Kavka. Con el tambor, con el Sueño, en medio de ninguna parte, sabiendo que siempre debajo de los pies, donde no alcanza la saliva ni la pala y encima de la cabeza donde nunca dicen nada las palabras, ni las garras poseen. Vive el absoluto. No volveré a escribir los poemas del hambre... desde mi vieja casa, nido de esas arañas noctámbulas donde regurgitaba el verso y mi sangre. La escritura es magia. Es la transformación cuántica. Es un rezo, un hechizo, una alquimia entre la sombra, el cuchillo y la orilla y los barcos. Yo antes vivía en una sucia prisión de la que no era consciente... y muchos de mis poemas, eran lima de moler barrotes en histriónicos gritos de absenta.  Y fueron corazón con mi corazón, cuando navegábamos a ciegas en la deriva. Y sus metáforas poco a poco fueron desenterrando, un tipo de verdad que no era la que ensangrentaba mi voz.. porque eso siempre está más allá y más acá.. Fueron llevándome a un lugar, donde caminaba desnuda, sin la armadura de los poemas como subterfugio, sin su quimera, sin su consuelo de espada y de precipicio. Ahora debo escribir el sendero que persigue mi nada y el sueño de las alas en los senderos etéreos. Me he dado cuenta que en mis viejos poemas vivía una macabra sombra que firmaba mi muerte y mi falta de piedad con mi esperanza perdida. Y algunos de ellos, nacidos desde el dolor y mi claustrofobia... radicalizaban mi daño y le otorgaban motivos jugando peligrosamente con un absoluto roto y ensangrentado. Eso me polarizaba. Me tiraba de cabeza al pozo.. y me dejaba allí dormir congelada. Mi despertar, se daba en otro plano. Se daba en mis viajes líquidos con mis abstracciones. Mi escritura trataba de hablar de ello y de llevarlo a un lugar donde se moviera un verbo. Pero mi escritura antes, a veces elegía la sombra como motor. Y separaba y debilitaba dentro de mí, el latido que me lleva en el silencio y en mi abandono a la palabra.
Ya no soy la misma. Mis viejos poemas no volverán.

No hay comentarios:

Publicar un comentario