HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Dentro de unas pocas de horas... dejaré unos días las montañas. He estado incendiariamente vinculada a algo apoteósico y casi imposible... aquí. Necesito cambiar de atmósfera, mover mi cuerpo y mis pupilas... en otros lugares donde pueao ir disfrazada en el interior de la hierba. Hoy he vuelto a fumar... dos o tres cigarrillos. Tengo que volver a hablar con el humo y dejarlo. He estado en un lugar de la noche que me ha alarmado. Necesito abrazarme al bosque y al silencio. He estado cansada en mis sueños. He sentido una especie de fiebre.... algo que cuando gira mi rostro, obtengo la respuesta de un poema, pero mientras la sufro.. vivo un desarraigo, un expresionismo metafísico.
Todo esto.. de momento, sólo puedo contárselo con sinceridad al sol con mis ojos cerrados... y al espíritu del agua, tal vez algo arrepentida, con sangre en mi ojo, con un acantilado en mi vientre. Quiero alejarme de él, varios días. Para madurar el fuego, en mi corazón y en mi Sueño. Él es peligroso. Por eso necesito estar fuerte para acercarme. Además mi camino es una multiplicación de una metáfora que obtengo del deseo y vehemencia sobre él, imamantándola hacia una hoja de aire y de salvia de otro lugar mucho más lejano. Conectarme con mi nada. Volver al canto de crepúsculo de la plata del río... besando a los chopos y sus raíces hundidas en el interior de la música.

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