HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

El paisaje está hermoso. Hay nubes medio naranjas del levantar del sol.... y un contraste azul teñido del fondo de tus ojos cuando las aves no vuelven a casa. Tengo que volver a nombrar el hueco de tu guitarra.... en esa sal que se te escapó de los papeles, cuando cruzábamos vencidos la música de las distancias.
Por alguna razón tiendo a hacer ecuaciones imposibles en el grito del verbo. Y eso... hoy lo he sabido al despertar... y me he sentido cansada y confusa. Además tengo una rara sensación de una especie de pesadilla. Tengo que ir hacia el silencio que detenga la confusión del pensamiento. El pensamiento a veces teje prisiones de plomo fundido. Cuando trata de hacer un intento, enreversado, sobre lo que tan sencillo había llegado al corazón y había sabido la piel y la inmensidad. Yo soy esdrújula por naturaleza. A veces busco el verbo en un lugar donde no me ha seguido ninguna palabra. He vivido muchas sensaciones y formas de percepción, de sentimiento y de lenguaje, que no tenían nada qué ver con las palabras. Y al no haberlas escrito... luego con la búsqueda poética se han quedado desteñidas en distintas zonas de la conciencia. Y justo ahora estoy sobre un nudo. Un nudo que tengo que desatar hacia la abrasión de lo vivo y de lo libre. 
Acercarse a la mística, es acercarse también a los agujeros negros. Yo necesito un método empírico y dadaista. El dadá, es por el amor. Si el camino no va con el corazón y con el ideal, no es mi camino. Sino es ácrata, no es mi camino. Pero aún así, por alguna razón, desde hace ya mucho, me gusta meterme por todos los caminos. Y a veces soy paloma equivocada. Y a veces llego a la espada y a la pared. Y me cuesta mucho darme la vuelta. Nunca se me dio desandar. Así que suelo hacer una vertical y un salto. Y a veces he llegado a encrucijadas que me han arrancado la piel a mordiscos. 
Ahora tengo dos zonas etéreas, medio separadas entre sí.... rondándome el grito de la pupila. Pero no son antagónicas. Están mezcladas por un hilo de luz y de humo. Están queriendo llegar detrás. Pero cada una parece tener detrás algo que no las une. O tal vez yo todavía no puedo comprenderlo. O tal vez necesito otro verbo. Sea lo que sea, este nuevo pulso que me ha hecho dudar de todos mis caminos, es algo que ha venido por la búsqueda del saber y que he de respetar para hallar la sombra o el canto que lo ha incluido desde mi entraña y descubrir algo nuevo en mí. Sea bueno o malo. Para decidir. Para comprender.

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