HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Hace un calor de verano... Molestaba fuera de la sombra. Por la mañana había escarcha y ahora ese deseo de vestidos y cerveza fría y paseos de lirios cuando cantan los arroyos. Ya están levantándose los bulbos de los tulipanes y de los lirios. Hoy he visto una mariposa amarilla que me llevó detrás de ella al agujero del árbol. Ya están las lagartijas y los lagartos,  las cigüeñas, cientos de insectos y algunos pájaros que no se ven en invierno. He estado tirada en la hierba... a la sombra de los chopos... he sentido un profundo olor... de verano, de mi niñez, de la playa y de la piscina y de esos potingues que me echaba mi madre para que no me quemara la piel. Olí esa crema desdibujarse en la belleza de la naturaleza. Tuve un profundo anhelo de nadar en la mar con Kavka. Kavka trajo un hueso muy raro.... tenía el aspecto de una pieza para moldear la arcilla, parecía de madera y tuve un profundo fetichismo por quedarme con él, pero cuando lo cogí, sentí un raro mareo... algo muy oscuro en ese hueso y se lo devolví al perro, y luego se lo quité y lo eché al río. También encontré luego otro hueso, muy grande con un hueco dentro... como de vaca... y me recordó a un pututú, y soplé para ver si hacía música pero no hacía nada así que lo dejé en la hierba. 
Me han pasado cosas muy raras estos días. Algunas que prefiero no escribir. Y otras... más livianas. Como ayer cuando entré en trance tocando el tambor... el tambor a veces me lleva a un lugar donde percibo una especie de alucinaciones auditivas... y sonó desde el tambor el ladrido de un perro raro.. y justo en ese momento Kavka se puso a ladrar y a gruñir y corrió hacia una zona siguiendo el río. Se erizó su piel. Yo lo llamé y volvió y se quedó a mis pies y seguía ladrando y gruñiendo. Yo sentí que había una criatura que no era humana, ni física. Y durante un segundo la enfrenté como con belicosidad, de qué coño quieres y manifiéstate como un deseo de pelear con ella. Y Kavka empezó a gruñir mucho más fuerte como si esa criatura estuviera pegada a nosotros. Y al rato me fui de allí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario