HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

He estado como una hora tocando el tambor... y ha sido mágico.. porque conecté con lo salvaje, con lo sensual, con el gozo físico y mental, como un orgasmo musical, como una posesión, un placer primitivo y sagrado. Evoqué noches de mi pasado.. donde salió el pielrroja, esas detenciones kamikazes.. esa otra erótica del poder del suburbio... del sexo con los espíritus,... toda mi vida desde oto lugar...algo catártico, me sentí femenina y libre, brujeril y niña y pájaro y pajarraco. Durante un rato el perro se ponía a ladrar muy efusivamente mientras golpeaba el tambor y eso para mí fue muy divertido, porque estuvimos como diez minutos armando muchos sonidos, entre el tambor, los ladridos, la música de fondo.. y mis gritos.. se generó la ruptura de la realidad ordinaria y sentí que conectaba con el perro de un modo mucho más poderoso. Que estábamos llamando a los lobos y a los guardianes del infierno, a los duendes y a los tigres de dientes de sable. Yo seguí tocando poseida todo el rato, moviendo mi cuerpo como serpiente, como humo... y empecé a soñar muy rápido, tuve medio visiones, de un lobo blanco, de una selva, de yo misma desnuda tocando el tambor... alrededor de otros como yo. Tuve la visión de que el lobo me llevaba.... y mi utero y mi corazón, estaba conectado con el universo y la música era muy poderosa... me movía... me tocaba ella a mí, sentía que mis manos eran tan leves que no eran materiales.. y el tambor cada vez sonaba más rápido,  tan rápido que me llevó a otro mundo... donde me moría de placer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario