HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

He estado por ahí con Kavka. Hoy he estado en un lugar extraño, al lado de la absoluta desolación y el rubor de los pájaros. He estado mirando el río, a un paso del agua, y me sentí una vagabunda, allí absorbida por la corriente.. no pensando en nada, no teniendo nada qué pensar. Poseida por un raro poema sin palabras, desprotegida junto al ausente verso que me perforaba. Hoy me dio un cortante cansancio, como si perdiera todas mis ganas y por eso me forcé a caminar. Hacía viento frío, como de nieve, y eso me dio algo de alegría, a veces me gusta sentir frío y que se congelan mis manos. Pasé mucho rato por allí. Buscando fuerzas y razones en el perfume del frío. Sentí muy cerca de mí la muerte. Y un canto obscuro, de una belleza cruel y envolvente emanar del monte y de los horizontes.
Ya no tengo ni idea de nada. La deriva cada vez es más desfilada, sufro ataques cíclicos e irregulares de desolación y desierto... y sólo una música surrealista me clava sus garras y me sostiene al deseo de vivir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario