HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

He estado por ahí... tumbada en la hierba... penetrada de la mirada del río, del silencio... de la primavera, de los pasos con medio cuerpo en la nada y el otro buscando la orilla y centro. Llegué en un momento a un trance muy bello... desde mi raíz, desde lo desconocido, desde una cascada. A veces tengo como visiones paralelas.... de una faz muy lejos y muy cerca de mí. La escritura es una alquimia que aún rompe su nuevo cascarón en mis labios. Ya no soy la que fui con las pasiones, y el vino y el grito y el callejón y el horadar en las tinieblas con esos barcos del naufragio. Mi escritura ahoraa está entre los nenúfares y la arena ponzoñosa que besa el corazón del cedro en la agitación de las aguas sobre lo que se arrancó de tu nombre entre mis brazos.
Hoy pensé un segundo en K. con una mezcla de amor e indiferencia, con el absolutismo de la distancia, con aquella historia cerrada y en paz sobre la mar. Y todo mi pasado me es así hoy. Camino de otra manera... busco otra canción de la dilatación del hueco y de la matríz. Hay otros hilos removiendo las caracolas donde la hierba escribe algo que lo es todo y no es nada.
Estoy sola, sin nostalgia. Antes estaba sola, hacía apología a la soledad y al grito... tenía rabia y sed, éxtasis de arlequines ciabogados donde la ginebra apura la calle quemada. Porque me dolía. Porque la herida transfería en mi boca la tinta y el hacha. Ahora no me duele. Por eso aquellos poemas han desaparecido.Busco en el silencio. Tengo la sensación de que hay una especie de interrogación revolcada en las escaleras de las nubes.Un Intento más allá de lo real y del canto de la fantasía.

1 comentario:

  1. gracias por proyectar la calma, maestra!
    Besos y deseos para la esperanza:)

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