HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

He llamado a X. para contarle lo de los bichos en mi pelo. Y me ha dicho "tú tranquila que tú eres el transporte y la portadora, como los gitanos que con ellos no se meten los bichos, ellos lo mueven de lugar pero pican a los otros". Y me ha hecho carcajear.
Ahora llueve mucho. Ya no me siento tan desesperanzada. Siento que he de hacer algo con el canto. Precisamente porque estoy en el desierto, elegir aquí el baile y defender la música. Porque no hay motivaciones concretas ni sentimentales, llevarlas al cosmos y a lo infinito.
He vivido muchos años sin saberlo, en una guerra sin tregua, haciendo pozos en un laberinto. Bifurcándome en nombre de un poema, y haciendo dentro de mí un carnaval y una carniceria. Con criaturas autónomas... que eran de mi espíritu, pero  vivían separándolo.  Haciendo trincheras en las heridas, con mil y un rencores contra la gente y el sistema y el amor y el pasado y la pared y el cuchillo. Así no se puede vivir. Vivía encerrada en una percepción sin cuerpo, ni verbo, ni destino. Vivía como un maniquí de mi propia conciencia, sufriendo un resplandor que yo no podía ver.

No hay comentarios:

Publicar un comentario