HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

He soñado con mi abuela... yo le hacía la cama para que durmiera... estábamos en una habitación en la que nunca había estado y fue un sueño muy hermoso. Ella había regresado del mundo de los muertos... y yo dormía a su lado.
Hoy me iré unos días a la ciudad. Tengo que recobrar en mi conciencia, la poesía de la grieta, el aroma cromático de las aves... la soledad y la latitud del amor.
Soñé también algo raro... una especie de magia que se mostraba mezclando un poema con vegetales, una rara cocción de un hechizo. Eso me hizo comprender un artimaña de una especie de criatura de otro mundo y cambiar la oscuridad que había acuchillado en mi cuerpo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario