HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Hoy me apetece beber alcohol. Estoy sensible, estoy llena de papel de lija, en la ventana que nació como una jodida cisterna de tu casa de putas atadas a mi corazón. Yo fui tu masturbación cuando tenías miedo de morir. Cuando perdiste el miedo, fui un billete arrugado de tren que cambiamos por una bolsa de maría porque el norte estaba muerto y no quedaba ni una lágrima para profanar su cadáver.

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