HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Hoy soñé algo muy raro..... había tomado estramonio en mi sueño y estaba X.  y él lloraba y a mí se me partía el corazón y lo abrazaba y lo soplaba como emanaciones de una geometría de otro universo. Y había un hospital. Y algo que no recuerdo. Antes de despertar me repetí dormida todo el sueño, era como si lo escribiera con metáforas y tenía un sentido muy profundo y claro. Ahora no lo recuerdo... sólo esas manchas. También soñé con el demonio... algo que quedó en mitad de la noche y que parecía regurgitar una explicación más profunda a las inquietudes que me han venido quemando el vacío de las manos.

Aquella experiencia... no la puedo contar directamente. Sonaría demasiado ficticia por ser real en otro tipo de mundo. Por eso está el poema. Por eso ese conocimiento se asimila en mi esencia y en mi aullido de sangre y de agua. Debajo de mis pasos. He hallado una especie de órden... en la sed del fuego y de la miseria y el hambre. En un fondo combustible de los instintos, una bocanada del infierno, de un pergamino escrito con veneno y con los pórticos de un lugar exiliado en la piedra de nuestro cuerpo, lima de prisiones, mendrugo y sangre. Yo quise ir allá. Quise ir kamikaze para cambiar para siempre ese círculo. Al haber entrado, medio disfrazada con una metáfora, medio desnuda. Y allí olí el espanto. Allí vi algo que por alguna razón que aún no comprendo.. nos toma a todos los humanos a veces y nos golpea hacia las llamas. Yo quise forzar lo prohibido, para atestiguar esa mirada que agazapada en las fosas nos acecha. Quise obligar a mi cuerpo y a sus crematorios a deambular en ese lugar de muertos tenebrosos. Para reafirmar en mí y en mis extremos el canto de la mar.  Pero estaba jugando con fuego y con una especie de hombre que no se movía del mismo modo que yo, y que detrás de él, no había ni corazón ni alma, no era humano del todo. Había algo mucho más perverso, era algo poderoso, aunque a la vez era frágil, porque su aliento, no era la totalidad de, era la atracción de un sepulcro. Algo en mí, hizo esa constelación... quería seguir jugando y avanzando en su oscuro mundo... para saber qué tipo de trazado había detrás. Pero llegué a un lugar.... demasiado sangriento.. que me llevó a otro tipo de destello en el que debía de irme. Aquello ha dejado una especie de campo de cultivo en mis manos desnudas. Algo que ahora he de nutrir del poema de la distancia.

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