HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Me da pavor la idea de la propiedad, la de casas y tierras, la intelectual, cualquiera que firme con nombre y apellidos. Me da espanto y abismo, sensación de veneno, el nombre propio, el mío, el tuyo, el acumular, el tener, el dejar para. Todo eso es una sucia prisión que corrompe todo lo que entre en ella, aunque sea la música. Me causa desasosiego el tomarse la foto. La oscura función del espejo del reconocimiento. Del ámame y bésame el sexo y los pies. Del "yo he pensado primero". Porque todo es yo, yo, yo, yo. Y el yo es un gusano que hace que la muerte venga más rápido y que la mierda no se vaya. En los animales y en las plantas, no hay esa oscuridad. Ellos son siempre niños y ángeles caidos en busca de las alas de loto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario