HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Me despierto... hay helada por la mata. Todo es raro, de día ya se puede ir en mangas de camisa y por la noche el frío detiene ese pensamiento en el borde de la nada. He dormido tan profundamente que no recuerdo nada de lo que soñé. Me han pasado muchas cosas... que se embriagan en un lugar donde el poema no ha llegado. Donde no sabría escribirlo con ningún enunciado racional... y el poema noctámbulo aún no conoce la grieta. Todo se sostiene en alegorías muy ténues para el lenguaje... son una especie de película muda y dadá... que me besa en el corazón un escalofrío que arde en el horizonte la profundidad de tu océano.
Acabo de ver corriendo por el monte, dos zorros... iban muy rápido... y bajaron la falda del monte que es casi vertical a una velocidad fascinante. Fue algo muy bonito.. miré un segundo la mesa para buscar la cámara y grabarlos... pero no me hubiera dado tiempo, porque sólo los vi, durante 15 segundos. Acá todavía hay vida salvaje, oigo un búho por las noches, el otro día vi un lagarto... acá hay kilómetros limpios de humanidad.. entre montañas, sin carreteras, sin demasiada contaminación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario