HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Me despierto... y el silencio.. un tinte de lluvia, la soledad, el frio, sueños muy lejanos y ocultos, una preocupación de estar demasiado lejos, de estar gritando en racimos cortados de callejuelas que esculpieron entre tus huecos palabras que nunca acabarían entre tu papel y el mío.
Bajé medio dormida a hacer el café.. y mientras salía, fui al patio, el olor del verde, la lluvia, una nostalgia teñida por sal... la sensación de tener los ojos cerrados y de no ver. Luego en casa, recordé una vieja alegría perdida, una forma de vivir que ha sido arrancada por el tiempo. Creo que fue por los sueños de historias que me fueron alguna vez un infinito hoy desahuciado.
He vuelto a caer en ciertas sombras que se movían en tu lapicero. Ha habido una especie de tormenta que descubrió una lágrima entre los pozos. Y ahora hay que desentrañarla en los pies descalzos.

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