HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

mi casa siempre fue...... la luz de la araña, cuando los suelos se graparon a las ambulancias en llamas y en la calle no quedaba amor
hicimos como los topos agujeros, con los ojos llenos de humo, vimos el resplandor cuando entramos en coma etílico y alguien drenaba ahogados de un río que se abrazaba umbilical al suicidio de tu mejor amigo escrito por tu sangre en el corazón de una medusa
yo no llegué nunca a la orilla
me metí hacia dentro
incumpliendo todas las leyes
con mi espejo de pergamino de opio
afilando las navajas de una muñeca de trapo
cuando el rincón meaba tus postales de óleo en mis ganas de morir

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