HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Necesito disciplina... en esa otra percepción del detrás, del fuego que flota en tus ríos de nostalgia. Sobretodo en los momentos de la angustia y la locura. Es ahí, cuando pierdo el camino, cuando debo sujetar hacia otro estado más profundo de conciencia. Es ahí, donde debo atravesar las ventanas. Y no dejarme llevar por las pasiones y sus vicios del espanto. Cambiar las inercias del desasosiego y la desesperanza, hacia la ruta de la resistencia y las hogueras. Algo en mi pasado.. se sabía mover en los estados de excepción y hervidera... porque tenía destruida mi mente y mis capacidades sociales en lo cotidiano y funcionaba por extrañas leyes que sólo los locos llevan al fuego. Durante estos últimos años.. cicatricé lo que antes estaba muerto. Pero dejé en un fuera de campo el fervor de la locura. Y ahora tengo que unir, todas las que fui, sin la necesidad de mí, hacia el Infinito.  En mi pasado, yo nunca estaba feliz ni triste. Yo no vivía allí. Vivía entre la euforia y el espanto. No sentía nostalgia, no sentía remordimientos, ni sentimientos. Sentía ardor o rabia o indiferencia de pellejos de metal... entre los humanos. Recuerdo que me ponía especialmente luminosa y viva, cuando en mi familia ocurría la tragedia, o ellos tenían miedo y lloraban... cuando había algún peligro para ellos... yo me llenaba de un raro ardor de duendes que me hacía sentir viva y delirantemente feliz. 
Anoche con el tambor volví a sentir ese baile de lobos en medio del precipicio. Algo que me preparaba para un tiro en la frente. Algo que antes me provocaba pánico pensar, como si al pensarlo provocara que ocurriera. Y sin embargo ayer sentí que me introducía allí y me unía con una especie de espíritus... Algo muy abstracto.... y apasionado. Durante un instante al golpear frenéticamente el tambor, sentí que había las manos de una anciana negra.... en lugar de las mías. Luego empecé a ver muchas manos... de todos los tipos de persona que me imaginé. Y sentí que mi tambor conectaba con algo mucho más allá de mí, donde yo soy ceniza y nadie.  Cuando sentía el residuo del miedo, tocaba muy violentamente para entrar con mis animales salvajes al movimiento del secreto de la noche y la jauría.
Me di cuenta... que mis problemas han venido, cuando se mezclan los estados superiores de conciencia con los bajos.. y hay una amnesia de la totalidad y me ato a un agujero. Entonces surge la quimera o el delirio. Surge lo incompleto atando monstruos en el pensamiento. Porque el pensamiento es una resistencia, no es la verdad. Es un mecanismo que a veces se hace un aliado y un traansporte, pero es intrínsicamente también una cadena y un presidio.

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