HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

No vendrá el deshollinador.
Hay que levantar, las paredes y el tejado, con el fuego clandestino de la ceniza.
Dale de comer al mirlo, quítalo todo de mi casa.
Llévate la canción que grabó mi sepultura en tu nombre al otro lado de marte, donde nunca entendimos nada.
Desde ese corazón de madera y esparadrapo, se cayó mi vida, al espejismo de tu absenta, en el golpe de la prisión. Donde escribías con arañazos y gritos, una fe que ya no podía reconocerte como parte de su camino.
Fui todas las putas del quebranto de tu noche... y también mezclé mandarinas con sangre, cuando me preguntaste lo mismo que yo te pregunté y los dos nos volvimos una grieta preñando con hielo la cicatriz.
Sólo es el poema, de lo otro ya no tengo nada, ni soy nada.
En aquél barco, el olor de pescado muerto, secó la lluvia. La mar lloró pedazos de carros de combate en tu lejanía. Yo lo tomé todo y me fui a devolverlo en la piedra incrustada entre las piernas de mi muerte.

1 comentario:

  1. Si existen los Dioses y los adioses, estos están cerca de ti!!!

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