HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Recuerdo que cuando trabajé en esa oficina de turismo en el camino de santiago... yo iba allí pagada por la empresa de cerámica, y no por el ayuntamiento... cuidaba de la oficina de turismo, con la excusa vendíamos allí piezas de barro... y yo hablaba con peregrinos, con bonitas raras avis que a veces aparecían por allí... me hice colega de una chica y bebíamos litronas frescas allí dentro, con música, con el piopio, con el carpe diem. Amaba ese trabajo... escribía poemas desde la oficina... casi nunca venía nadie. Y los que venían solían ser gente agradable. Yo me había informado de lugares de la zona... y cómo también había hecho el camino de santiago, podía ser algo consejera en algunas cosas, aunque a veces venían gente que se creía que yo era la biblia. Pero sólo una vez me encontré con unos idiotas repeinados... que me preguntaron algo que yo no sabía y les dije de buena vibra...no tengo ni puta idea, si queréis os dejo el ordenador y lo buscáis por el google. Y eso les pareció muy mal... y me pidieron un libro de reclamaciones, cosa que allí no teníamos. Yo les dije "yo he venido aquí desde el manicomio no vengo de turismo" Y cuando oyeron eso del manicomio se medio asustaron y se disculparon y se fueron.

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