HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Siento algo parecido a lo que sentía cuando estaba enamorada. Aunque no hay nadie en los mástiles que cantan la memoria de los olivos. No está esa hechicería de oir una voz bruja y blues y planear juntos lo desconocido como si fuéramos a cubrirnos con las balsas de la mar encima de la luna. No está esa emoción de abrir el buzón o descorrer los telones de las nubes. Es algo muy diferente. Es algo que a la mitad sólo es ausencia. Tengo algunas sensaciones como de la niñez al sentir el verde del valle y las curvas del monte. Al mirar los ojos del perro. Un deseo de danza... de ponerme vestidos de saliva de mariposa e ir a abrazarme con las raíces del ciprés al incendio del horizonte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario