HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Tengo que cambiar el lugar del sumergir de la sed. Ahora estoy en un lugar más ventajoso, porque ya no soy esclava de la poesía. Antes no era capaz de dejar de fumar... porque el poema se volvía loco, se quedaba ahuecado y su latido me venía demasiado lento, sin pasión, y el síndrome del tabaco, se juntaba con el síndrome del poema... y yo me deprimía. Por eso aquella vez, después de un mes sin fumar volvi a fumar, porque me había puesto muy triste.
Ahora es distinto. Es otra época. Ha vuelto la luna a hablarte al oido, parajes lejanos. Ya no le debo tanto al poema, ya no sólo existe el poema, he descubierto una vida que amar donde no están las palabras. Aunque todavía a veces voy a tientas sin saber hacia dónde llevar el canto del silencio. Acabo de ver un zorro... muy cerca de mi casa... estaba al lado del río...   me fascina y alegra encontrarme con ellos, me dio tiempo a coger la cámara pero no estoy segura si pude grabarlo, de hacerlo tal vez sólo un segundo. Luego se metió por el río...y ya no pude verlo. No lo había visto tan abajo. Es uno de los animales más hermosos.... sus ojos, su rostro.. esa cola, y porte de la resistencia. 
Lo mágico que me ocurrió me ha traido una nueva manera de buscar el nombre de la arena sobre la que danza la mar. Me costará un poco. No ha de ser fácil. He de mostrar la voluntad. He de aguantar el pulso a mi tango del callejón e ir hacia las montañas.  Lo bueno es que ya no importa casi nada de lo apegado, me da igual dónde va lo que escribo, creo que antes había algo en mi escritura que tenía un ansia de éxtasis.. y sentía inconscientemente que "debía" ir hacia. Y eso era ego. Era la máscara dinamitera. Aunque siempre escribí lo que me dio la gana. Antes tenía una relación tormentosa y obsesiva con mi escritura. Y ahora ya no es así. Me siento en otro planeta.  Incluso me supone una molestia y un raro esfuerzo la invitación a que me publicaran un poemario. Porque yo siento que todo lo escribí ya se ha ido. Yo siempre he escrito para el acto de escribir. Y seleccionar mis poemas.... para mí es hacerme vudú. Y además ahora soy otra diferente.. sobretodo desde hace un par de meses.... Ya no puedo mirar a mis poemas desde el lugar en el que nacieron. Nacieron del callejón... y de un complejo mecanismo de evolución, ceniza y paja, aullidos y polvo, rupturas y cielos que se hunden.... Y yo ahora ando entre la rosa de jericó y las orquídeas bajo la nieve.  Además estoy practicando el desapego y la superación de mi yo.... y creo que la superación del yo.. me está llevando a éste nuevo lugar, donde estoy lejos de todo y a la vez por primera vez cerca.

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