HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Vivo en un lugar extraño. Pero siempre he vivido ahí. El alma se esconde, se empieza a ocultar, a anudar, a incendiar y ensangrentarse, en la infancia. A mi me ocurrió tal vez a los 5 años. Aunque ella, sigue latiendo... envía a veces sus metáforas, sus escalofríos. Busca que recordemos. Uso ese término, porque es común, voluble, porque da lugar a lo abstracto. Aunque es un término que ha ensuciado la iglesia porque ella todo lo ensucia y lo viola. A mí me da igual el tecnicismo, de el corazón, el espíritu, el alma, ey las diferencias semánticas y rollos patateros que han hecho los otros sobre esos términos. Yo a veces lo llamo, éter, a veces pupila de cigüeña, a veces saliva de la mar, a veces el viento, a veces un ratón.  Para mí cada palabra es sumamente subjetiva y personal. Su significado es íntimo. A veces me ha venido de un fetiche de mi pasado, de mi infancia, de mis sueños y pasiones. Algo que se apoderó en mi deseo del gemir del viento. Yo no participo en palabras consensuadas. Eso es un puto engaño que hace que la gente no pueda salir de la idea manipulada de la realidad que hizo la cultura y el poder de los otros sobre ellos.Yo no soporto a la gente... que se enloquece con mapas y arquitecturas de palabras y que se cree que son inamovibles. Y viene a discutir el concepto con el fin de discutirlo, como decían en esa película. Las palabras, son un inconveniente, y a la vez un transporte. Las palabras, sólo nombran el 15% de lo que buscan nombrar. La mayor parte de la información y percepción y modo de conocimiento, se desarrolla en un lugar dónde las palabras nunca han vivido. Yo las usaré siempre como me dé la gana... como me rocen y me penetren, en el capricho del navegar. Y la misma palabra, puede convertirse en un rizoma y en un cuento de icebergs cuajados en las pestañas de las urracas.

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