HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Volveré a los poemas. Al río. Al lenguaje de las hierbas... de las manos abiertas en mis manos, moviendo las cocinas de leña donde nacen las mariposas. Donde el crepúsculo ciaboga una palabra de arena dormida en tus labios imposibles. Vuelvo desarmada, como ave que ha estado en las cuencas del infierno... vuelvo al rocío, a la letra del río en el tambor de lo infinito amándote aunque no quede nada.

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