HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Vuelvo a la orilla, teñida de sal y de precipicios. Vuelvo más humilde, más cerca del silencio del sol en la sombra de los cedros. Me metí en lugares peligrosos.... ahora un papel vacío.. dilata tus pupilas entre la mar y el canto de los caracoles mullendo las alcobas de los que bailan descalzos el curso de las estrellas entre los incendios que agitó lo Desconocido, cuando no podíamos volver a casa. Vuelvo a bañarme en el diástole de esa nube, las pizarras escritas del tiempo que removió los alfiles de rinoceronte en tu tierra empapada por el primitivo sudor de las piedras al sentir las llamas de la tierra preñar las flores del exilio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario