HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Ya es de día. Ayer me acosté muy pronto... me entró una especie de náusea metafísica, una insoportabilidad, una pena. Todo empezó en el monte... yo había subido más alto... y oí unos relinchos de caballo, me di la vuelta y había dos caballos corriendo. Y me asusté. Tengo algo de miedo a los caballos desde el viaje con el estramonio. Y me alejé. Luego me sentí mal, por haber cedido a los miedos, me sentí una miserable.. por no haberme quedado allí, me sentí cobarde y estúpida... y sentí que había permitido mi derrota. Todo eso me cambió por dentro. Me hundió en un estado de ausencia y de abandono. Tengo que enfrentarme a esos miedos... tengo que caminar hacia ellos y cambiar su semántica. No se puede vivir con miedo, con ninguna clase de miedo, porque eso nos encadena.

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