HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

A él sólo recuerdo cuando el vino tiene ganas de profanar tumbas.
Me importa una mierda volverme loca. Yo no conozco a ningún cuerdo. La gente más bonita que conocí lo hice en los manicomios.  La más verdadera.. la que daba un abrazo y se caían peonzas en los charcos y de allí salía nadando una salamandra. 
Llevo 8 años, tratando de recuperar el cable roto de mi pasado.. a través de una especie de mirada antropológica.... Y me doy cuenta ahora, que no estaba tan roto.... lo que pasa que hablaba con la gente equivocada, con la gente que en su ojo, veía una cuchilla oxidada, donde yo veía una flor con una oruga dentro. Y estuve muchos años, tratando de explicarle a las paredes mi rayadura de tiza. Pero sólo la comprendió aquella pared de esa casa abandonada, donde bebí dos litros de vino... y luego follamos con el sol. 
Los locos no existen. Es la mirada ajena, la de los apoltronados por la cultura y el pais, la que convierte a uno en un enfermo. La que tiene su toga y su dedo señalador, acuchillando a todo aquello que se sale de su lógica y de su moral, lo que teme, lo que no es apropiado ¿pero apropiado para quién coño?. Para su jaula. Para su noción egoista y mercenaria de la realidad.
Cualquier persona sensible... al mirar el funcionamiento y el nazismo económico y tiránico de los estados en éste planeta. Se vuelve loca, por honestidad, por corazón. Loca y peligrosa para ellos, para sus costumbres, para su vivir en paz, cuando estamos en guerra y están muriendo los oprimidos, que somos nosotros.

1 comentario:

  1. Las locas ni los locos existen... pero la locura sí.

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