HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Ahora el café. Pienso en dónde coño está yendo mi escritura. En la necesidad de transliterar los hechos cotidianos... de no escribirlos en su cuerpo. Convertirlos directamente en metáforas que canten a lo que sea, y que mientan diciendo su verdad, y sin saber hacerlo.
He estado por valles extraños. El aislamiento social... y de otros tipos, hace que mi escritura también se aisle... Y cuento cosas que a nadie importa una mierda, ni siquiera demasiado a mí, lo hago por otros motivos, de recapitulación y apertura de conciencia... de urdimbre de pensares, de quizás que nacieron deshojados en tus labios de plata quemada sobre los amaneceres que nos ahogaron. Pero no es poesía, y sino hay poesía, el hueco se hace el hambre y la sufro.


de tus huellas tragadas en la tierra
cuando mis manos temblaron tu epístola sobre esa confusión de alcohol
al golpear de tu casa destruida, en la carta certificada de aviso de embargo en mi corazón
y esos gritos tras la ventana que ya nunca podría mirar tus ojos asomarse a la aurora soñada

No hay comentarios:

Publicar un comentario