HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Ayer cuando estaba sentada en ese árbol caído... me vi a mí misma, sentada en un acantilado en el que estuve hace 3 años o por ahí. Fue un recuerdo del alma. Estaba en una encrucijada espiritual cuando estaba allí... y ayer comprendí que elegí sólo el corazón de la mar y que nunca elegí ninguna otra cosa. Las veces que me separé... fue por el aullido del alcohol del callejón. Y todo lo que hice lejos del corazón del mar, fue poemas del hambre y del delirio.... llorando la lejanía del corazón de la mar y revolviéndome de abismos dentro por volver.

No hay comentarios:

Publicar un comentario