HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Dentro de un rato iré unos días a la ciudad. Sólo tengo un euro y veinte céntimos. Y tampoco hay mucha comida, patatas, una lombarda, arroz, alubias, lentejas y cosas así, aunque bueno la comida si me hubiera dado para tirar... aunque no tuviera muchos condimentos y la comida supiera a monte. En realidad voy allí por otros motivos. Ahora estoy tomando un café, tengo sueño, comí pan y coliflor con patatas, y unos tragos a unas semillas que tengo por ahí.
Mi mente vuelve a funcionar... en otro tipo de experiencias, más ardientes y oníricas... soy más feliz, entiendo mejor mi latido, mis vivencias, mis heridas, el soplo de mi alma, mis ojos en la montaña, mis construcciones metafóricas, ese nudo de bruja en el humor y en el absurdo. Siento más intenso, mis fados y mi corazón, el espanto y el gozo. Me siento más libre, más verdadera. También he vuelto a tener visiones.. y ellas son parte de mi corazón. Ellas son también los duendes que han abierto lo que ocultaba y me han devuelto la cercanía de lo que siempre amé.... Yo no le hablo a la gente de mis visiones, porque sé que ellos tienen prejuicios, aunque no los quieran tener, los tienen, tienen miedo.. porque ellos no tienen visiones, porque la gente tiene miedo a la locura.... hay por ahí muchos rollos sobre lo qué es locura y lo que es normalidad....... Sólo los locos conocen su paraiso... y saben que la locura y la normalidad es lo mismo al cantar la botella de vino sobre los capós de los coches... Además sé que sí les dijera algo empezarían a aburrirme y a decirme que tomara otra vez la pastilla.  Y eso jamás.
A mí me hacen feliz... porque me dan la comprensión poética. Y porque en el fondo, la certeza es poética, el cosmos, la cuántica, nuestro cuerpo, hasta nuestra muerte. No somos tangibles. La Razón, sólo es una parte de nosotros. Y nos habla en el cubismo. Todo es un rizoma. Todo es música. 
Lo único que yo quiero... es que no me capten las Sirenas. He de desarrollar la razón, lo cotidiano, la verdad de los viejos mirando un árbol, y también la de los niños cuando juegan a que llegan a la luna y la pisan, la huelen y la abrazan. Y en esto me ayuda la escritura, el monte, el amor mundano, el baile, el sol, correr con mi perro, canturrear.
Sé que mi mayor enemigo, es mi obsesión y mi intensidad. Sobretodo cuando se mezclan. Porque eso hace que mi mente vaya a 2000 revoluciones de la bandera negra. Y pierda de vista la totalidad y la totalidad es también el Silencio, la pobreza, la humildad de las rocas, el vacío....  Y es entonces cuando se mezclan demasiadas visiones... y yo ya no las comprendo y empiezan a tomar vida propia. Y eso me causa mucho abrumo y cansancio. 
También otro de mis enemigos, es excederme con los sentimientos.  Sobretodo con los del desamor y el naufragio.... Y hacerme sólo ese sentimiento.  Y excederme con el sentimiento de pena de la muerte de mis seres queridos o de otras cosas que ya son inevitables y ya ni dios las traerá de vuelta.  En mi pasado hice eso algunas veces, tan lejos, en estados de conciencia tan raros. Que me sentí un pájaro desaparecido, alguien sin cuerpo, sin sombra, sin pensamientos. Lo llevé tan kamikacemente al límite y seguí para perforar la puerta para tragarme mi propio corazón.. tan poéticamente, tan lunáticamente... que eso me hizo polvo y sangre....y luego fui un esquizófrenico fantasma muchos años...  Por eso yo no puedo llorar, sino dentro de la mar, o escribiendo.  Y luego reirme de ello. Somos algo más allá también que los sentimientos. Somos peces, somos montañas, somos bicicletas de whisky, somos el callejón y la guitarra eléctrica de las ratas. Somos la muerte y la vida. 
Tampoco he de amar a nadie en concreto demasiado. Porque alguna vez amé tanto a algunos hombres que también me volví loca.  Yo debo estar entre el desierto, las nubes, y la mar. Como una ardilla, como un pez, como una muerta y como un pájaro.
A veces temo que si mi padre se muriera yo explotaría otra vez hacia las venas de marte. Y me volvería loca... e iría buscarlo a la muerte... en mundos inimaginables y en mi locura lo vería todo, el fuego, los buitres inmensos de ceniza, abriéndome la puerta, entre los troncos de la fortaleza de un árbol.. atravesar mil planetas del olvido.
A veces lucho por prepararme para cuando esto suceda y seguir el camino del guerrero y de la vida. Pero a veces si lo pienso, prefiero la explosión.
Mi padre ayer me dijo "Mareva, entre tú y yo, siempre has de elegirte a ti"

1 comentario:

  1. Hay cosas para las que uno no se puede preparar.

    Es imposible.
    Para la muerte y el amor cuesta.

    No me refiero a la propia muerte en concreto sino a la Muerte en abstracto.

    No estamos preparados los humabos por mucho que queremos intuirla.

    Besos y un abrazo a tu corazón.


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