HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Dentro de un rato empezará a entrar el sol por la ventana. Hasta que eso no ocurre, hace frío. La parte frontal de la galería...abarca el este y el sur.. a los montes y a una cuadras y prados... y la otra ventana el oeste...  ayer se salió el encaje del rodillo de la persiana y se cerró del todo... yo traté de hacer un nudo en la cuerda para dejarla abierta a la mitad y al tirar de ella se encajonó arriba y no hay dios que la baje. Pondré luego algo que sirva de cortina. Me gusta el sol cuando a la sombra hace frío. Pero esa ventana da a una calleja donde hay casas.. y a veces se oyen a los vecinos...  y eso no me gusta.
Me estoy volviendo como la cucaracha de Kafka. Ando por ahí, hablando con las hierbas y con los insectos. La gente me es extraña. Ayer en el parque se acercó una vieja a mí y al perro... y me dijo que si un jersey que había no sé dónde era mío, mientras tuve que sujetar al perro porque la ladraba y quería avalanzársele encima para jugar... yo le dije "no es mío, aquí no hay nada mío" y ella dijo "qué perro más malo"  mientras yo y el perro ya le dimos la espalda y nos fuimos. 
Luego tuve un recuerdo.. de que esa mujer era muy amiga del cura.. recordé que se llamaba Cecilia... y que en mi pasado, había tenido discusiones con ella. Ella pertenecía a los salvadores de la moral y los justicieros que están detrás del visillo.. y con sus crucifijos condenan a todos al infierno.

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