HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

El otro día me vino un recuerdo, de una casita azul, muy hermosa, con un patio lleno de flores y árboles y gatitos, era de una anciana muy bella del pueblo del Bierzo en el que una vez viví. Yo le caía bien a algunos viejos del pueblo. Y me invitaban a café con galletas.. y me contaban sus historias.  Por alguna razón empatizo con los desarraigados y locos y con los viejos. Tal vez porque todos los viejos, también son locos que hablan con la muerte y tratan de volar sin tocar el suelo, pero todos los granos de la tierra les besan la humedad muy dentro y son entera su memoria.

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