HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Estoy buscando mi libertad, la felicidad, la profundidad de la Conciencia, despierta como la del viento... y del vivir también con el alma de las rocas y de los pájaros. Y ayer, encontré un resquicio de algo que me provocó el desconsuelo y la angustia. Eso me provocó rabia, porque durante un segundo, sentí que había perdido todo. Y que aquella mirada tan intensa que viví con cada poro de mi piel en la montaña, estaba muy lejos y yo estaba otra vez en un sucio callejón del fango. Todo eso pasaba por una parte de mi mente, mientras otra parte de mi ser luchaba en el aquí.... y seguía escarbando pensamientos y salidas. La mente es muy compleja... porque también es presa en sus espejos. Aquella otra Conciencia, ocurre cuando la mente se va, cuando ya no estás en ella, cuando estás en el corazón de la montaña y en el pájaro y en la lombriz... y en ese Gran Espíritu.. que da la comprensión sin la necesidad de comprender y sin las palabras. 
Todo esto me hizo pensar que había heridas no resueltas y eso me causó frustración y mala ostia. Aunque ahora comprendo... que había cambiado el lugar de percepción... y que volví a los demonios del yo, porque es un demonio el sentimiento y el deseo, y cualquier pensamiento.  Porque me afectaba de mí y de mi alrededor... en una sinestesia medio anudada por tangos heridos. 
Estoy en el camino. Tengo que buscar ese Vuelo, sobretodo en esos momentos donde todos son escombros, porque cambia, un sonido, un perfume, y luego será más profundo.. y un día podré vivir continuamente en el absoluto presente. Libre.

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