HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Fui al río... me salí del camino y bajé a la orilla y me senté enamorada, escuchando canciones que me hicieron volar. Kavka se llenó de barro. Todo era hermoso.  Creo que tuve una sensación de mi vida, desde vista de pájaro... y la ebriedad de un corazón... de unos ideales... tuve muchos recuerdos de mi pasado, pero eran recuerdos afectivos, pasionales, gritos políticos, detenciones, noches de locos y desiertos, noches de suicido.. y todo encajaba por primera vez, en una canción.. se mezclaba mi niñez, con la muerte de todas mis niñas.. y yo soñaba, mirando el río.. mirando también, todo la complejidad de mis seres queridos y sus cementerios y heridas.. sin rencores, sin más peleas, desde una perspectiva poética... y pensé que aún, aunque sea lejanamente, nos queda una oportunidad para ser felices y vivir en paz, nosotros que nunca lo fuimos.  Luego fui a tomar una cerveza.. le dije al del bar que me la sacara porque ando con perro. Me sacó una tapa de carne que se la di a Kavka. Jugó un rato con el perro. Le dije que se quedara con la vuelta.Y escribí unas líneas en el cuaderno. Y luego preferí soñar con la música, con la cerveza en silencio. Me había sobrado un euro, y de camino pasé por un estanco que abre a todas horas y que tiene loterías para echar ese euro a la primitiva...en ese estanco, son gente maja y dejan meter al perro. Luego entró un paisano y el perro se le avalanzó para jugar con él, yo lo agarré y le dije "tengo asalvajao al perro" y me dijo la del estanco "pero lo estabas educando me dijiste el otro día" y le dije "qué va, el perro me educa a mí yo a él nah". Y luego pensé que le diría a mi padre que encontré el billete de lotería en el suelo, porque es más bonito, más emocionante.. y al llegar a casa le diría "mira lo que encontré...  cuando iba mirando al suelo, mira lo importante que es ir mirando al suelo, cabizmundo y meditabajo". Y por un segundo todos sentiríamos que la suerte nos acompaña. Así que esparcí y arrugué el billete de lotería en el morro del perro porque lo tenía todo lleno de barro..... y Kavka se puso a saltar, ebrio de contento,  y yo también me sentí así. Al llegar a casa, mi viejo guardó muy contento el billete de barro. Lo colgó con una chincheta en una encerado de corcho que tenemos. Y yo muy contenta bromeé algo sobre eso. Luego él se fue a dormir la siesta. Yo comí un guiso de alcachofas y setas y patatas que mi padre cocinó muy rico. Y me senti muy dichosa, de comer algo a cuchara y que supiera bien, no como lo que yo suelo cocinar. Di de comer a Kavka también. Y le di un beso a Hierro.... Y ahora llegué aquí, con un café, con un cigarro, con una canción en los suelos.

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