HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Fui con el perro al río... Estaba al principio llena de rabia... contra el capitalismo, contra los que destruyen la vida animal y natural. Y también tenía nostalgia por los que se murieron, por las canciones de la resistencia y lo que tanto amé.. y también por el naufragio en el que vamos hacia las cumbres de la derrota total. Y me senté al lado del río.. y estuve golpeando unas piedras, pero no lo hice como por la mañana para hacer música, lo hice por rabia, por aullido, y tuve un recuerdo de que cuando era niña también golpeaba las piedras. Una de ellas se deshacía poco a poco, y dejaba una arena rosada. Yo estuve golpeando mientras amaba a esas piedras y a la montaña... y sentía que sacaba de mí la oscuridad, golpeé hasta que me agoté de hacerlo..  Y luego fuimos caminando... y de pronto deseé mucho entrar en el río.... y entonces volví a ser feliz... Kavka y yo, caminamos primero contra corriente un largo rato... es lo más divertido...  tratar de no resbalar.. a la vez que dejarse llevar, porque si caminas a paso inseguro te caes siempre... me gustó mucho sentarme a la otra vera en esos lugares que miraba tanto desde el otro lado. Y volvíamos al agua...  Caminar por el río es mágico, porque te rodean los árboles y el alma del agua te envuelve en un canto. Chisqueaba el agua a Kavka y se ponía a saltar y a perseguirla. Luego volvimos río abajo... y encontré una poza... y me senté en la piedra que la hacía.. y que escupía una pequeña cascada... y eso fue lo más hermoso... sentir la fuerza del río y la felicidad, la vida, la vida de verdad, sin palabras, ni oficios ni beneficios ni nada más que ella misma. Y luego me vino un poco de frío y regresamos. Me saqué toda la ropa y la puse tal cual a secar. Sequé a Kavka con una toalla. Escribí éstas lineas. Y ahora tengo hambre, hoy sólo comí fruta y ahora quiero pan y algo caliente. Y dormir tal cual hace ahora el perro.

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