HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Hay un animal en la buhardilla. Yo quiero pensar que es un búho. Aunque tal vez sean ratas. Hoy se oían sus crujidos y el perro empezó a ladrar mirando hacia el techo y siguió su sonido. La vida es hermosa. Aunque ya no tenga ningún sentido humano. He vuelto al lugar del que jamás se fue mi corazón. Era ese lugar entre el más bello sueño y la muerte. Era ese lugar donde existen los dioses porque nada parece existir. La ventana del Imposible. De niña yo siempre estaba allí. Luego tuve que ir al infierno y lo olvidé... pero ese lugar era el único que guiaba mis pasos. Ahora he vuelto. Y todo es sueño, todo es poesía, todo es absurdo y enamorado de la ceniza y de los Osos y de las bestias de la noche. No hay ninguna diferencia entre la locura y la razón, lo real no tiene límites... no hay ninguna cultura, ni humanidad que pueda influir en ese lugar sobre mis ojos. Soy totalmente impune a la otredad y a los espejos de sus prisiones. Porque estoy sola junto a la mar y los perros. Porque hay miles de poemas soplándome al oido algas y playas vacías. Porque hay milenios del amor de las piedras llevándome al corazón de Léolo. Porque voy a morir. Y porque amo.

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