HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

He estado feliz por ahí con el perro.. hablando con ésta compa.. de forma absurda y calma, entre cerveza y cerveza, y a la quinta, pasó por la terraza de un bar, un tipo curioso, tenía mucha simpatía por los perros y me causó empatía..y yo me puse medio a bromearle.. a hacerle preguntas del tipo pepito grillo medio punk...medio loco,  y me gustó, porque él también parecía un trillado como yo, y sonreía y era natural, auténtico, medio niño..... y la conversación acabó derivando en los patos, y el perro de Hitler, los obispos, los cerdos cazadores y qué sé yo.  Tenía un rostro muy simpático... como de película mala española, con mucho alcohol en un cine en quiebra. Y todo eso me dio nostalgia, de aquellas noches de brujos, se me calentó el corazón..y las ganas.. y llamé a un amigo con la intención de embriagarnos y bailar estos dias.... y me dijo que fuera con él a un concierto ésta noche, pero cuesta dinero la entrada, cuesta más de lo que tengo. Y le dije que mejor nos vemos mañana o pasado.. y yo pediré por ahí un préstamo.  Luego pensé, bueno, ya me ha resurgido ese deseo de trasnochar y hablar con desconocidos poemas que se traga la noche, tengo delante toda la primavera y el verano.. tengo todo la sangre en mis venas, da igual que no sea ésta noche. Y el perro se puso a mear en la acera cuando volvía, y pasó una señora y miró con asco el pis del perro.. y recordé esa noche borrachos con A. que nos pusimos a mear en la acera, y una señora dijo que éramos unos cerdos y yo le di un discurso sobre quiénes eran los verdaderos cerdos, mientras estaba de cuclillas con las bragas en los tobillos. Y todo eso me causó mucho romanticismo y deseos de volver a aquellos veranos. La vida se escapa sino la agarras la cintura y la cabalgas en medio del fuego.

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