HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

He estado por ahí... por el río  y luego me metí al pueblo. Y tuve muchos recuerdos.. que no importa tanto su semántica... creo, lo que importa es el modo en el que aparecen... son una regresión, muy viva, cinematográfica... y son recuerdos, de toda mi vida, en diferentes edades y circunstancias, algunos dolorosos, otros de blues y de vino, otros de las estrellas de la infancia. Sé... que en mis anteriores transformaciones internas, también, empezaban a aparecer miles de recuerdos que creía ya no tener... y por eso lo que me importa, es la parte de mi ser que me sopla detrás y los reaviva, todos, tan explosionados.... Sé que son importantes para algo. Creo que es para la construcción y el latido de mi alma. Yo he vivido, épocas en las que no tenía ningún pasado. Todo estaba destruido. Mi identidad era gas. Estos recuerdos que me han venido... son recuerdos de mi alma. Pero algo de todo esto, también me provoca un cansancio. Y quiero jugar bien ésta vez con los hilachos de luna. No quiero derramarme. No quiero perder el equilibrio. No quiero separarme del canto de la mar. Tuve recuerdos muy antiguos, al pasar por esos lugares en los que me crié. Vi incluso aceras que hace más de 20 años que no existen, vi su color, su grabilla, sus grietas.... Sentí olores. Vi árboles que ya no estaban y a los que me subía de niña.. Vi perros que no eran míos y a los que yo iba a acariciar y que estarán muertos hace la tira ya.  Vi instantes muy concretos, algunos mundanos...algunos del hachís y el alcohol.. algunos con gente que quise alguna vez, algunos sola..... vi plásticos y vasos, en el suelo... de las viejas fiestas del pueblo.. y durante un segundo.. vi la posición de cada puesto de la feria y la multitud y el olor de churos y de la pólvora de los petardos...  Vi columpios que ya no estaban... Y en un instante, sentí que me iba volando.. me abrumó recordar tanto, de esa forma tan mágica, pensé que eso era locura... me pregunté para qué. Por un lado sentí que todo eran fantasmas.... . Por otro lado, sentí mis motivos, la que fui siempre, mis ojos. A la que intenté matar. 
Cuando volvía a casa... me quedé detenida frente al edificio de correos. Me quedé ausente mirándolo. Y me ví a mí misma, yendo a recoger un paquete que me envió un hombre que había amado mucho. Era Arturo. Y recordé que había ido al amanecer a recogerlo... hacía mucho frío, todo estaba nevado. Recordé mi felicidad.. no sabía qué me mandaba allí.  Y recordé también... a otros hombres que me enviaron paquetes y a los que yo también les envié. Y luego me puse cínica con mis recuerdos. Y me fui muy rápido.  Y ahora ya no quiero recordar nada más. Quiero sólo estar aquí, en el presente. De allá en el fondo no quedó nada. Creo que es mejor que vuelva a cerrar esa puerta.

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