HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

He ido al río. Con el perro y una cerveza. Me he sentido algo preocupada... me entregué menos a la naturaleza. En la ciudad se activan demasiadas cosas en mi mente que no lo hacen en la soledad y en las montañas. Recordé muchas cosas allí. Estaba algo abisal.. me tiré en la hierba, pero no es igual que en el pueblo, siempre pasa gente y hay otros perros. Se oyen los coches. Creo que la cerveza me subió algo y me dio melancolía, medio navajera, pero melancolía. Pasaron por un puente varios coches de la policía con sirenas, mientras al otro lado del río, sonaban los tambores y el rollo, de los que van a ensayar allí para la semana santa.. Y esa mezcla de sonidos de la muerte me gustó. Tenía qué ver con lo que andaba sintiendo. Luego vino un tipo con un perro y habló conmigo, yo no tenía ganas de hablar, estaba ausente.  Era atractivo.. parecía inteligente por el modo de hablar. Pero yo no me levanté de la hierba..  Para mí todas las personas están muy lejos, yo estoy lejos. Hay demasiados mecanismos muy complejos en el lenguaje metafórico y en mi corazón que lo han hecho así.. como un viento de fuego, como un camino que seguí donde no había caminos y que es el que me da la vida.  Luego regresamos por la ciudad.... en un paso de cebra, estaba escrito "buenos días princesa" y en otra franja, "te quiero". Pensé que a la chica a la que iba dirigido, cruzaba todas las mañanas, al amanecer, para ir a un trabajo de mierda o a un oscuro instituto, por ese paso de cebra. Imaginé lo que ella podría sentir... y sonreír ante la basura de los días y soñar....... o más bien imaginé lo que sentiría yo. Y recordé sin querer mis putas historias de amor o de desamor, que viene a ser lo mismo y a estar unido obligatoriamente. Y luego dejé de pensar. Leí en un escaparate una cosa de refilón, de seguros del trabajo y miles de ventajas en la comunidad de vencinos. Y eso me hizo reír con cinismo. Luego al llegar a casa, en la acera del bar... había unos hombres bebiendo, y otro tipo con un perro y Kavka se avalanzó hacia el perro... pero era un perro pequeño de esos que lo ladró e hizo un amago de morderlo.... Y uno de los hombres dijo, tienen que conocerse entre ellos.. y otro tipo dijo "pero ese no quiere" y él dijo "no sólo tratar con humanos" y agarró a Kavka en sus manos y le dijo "a qué sí perro, maldito el día que sacaron esa ley" Eso me causó una profunda simpatía por ese hombre. Deduje que se refería a la ley contra los perros salvajes y libres.. y el meterlos en perreras y en sacrificar a los perros sin dueño. Me dieron ganas de abrazarlo y beber con él vino. Pero no lo hice, estaba cansada, no dije nada, sólo sonreí. Y me metí a casa. Luego pensé que ese hombre... estaba solo con sus ideas, como yo con las mías. Rodeado por extraños. Siempre por extraños. Y yo, para una vez que encuentro a un tipo borracho que siente parecido a lo que yo siento. Me hago una sombra.. y también lo dejo solo sintiéndose un extraño..
Ahora tengo sueño.

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